martes, 17 de octubre de 2006

El origen de la expresión: pelillos a la mar

La expresión "pelillos a la mar", según la Real Academia de la Lengua, quiere decir "Reconciliarse dos personas".

El origen de esta expresión data del siglo XVI, cuando en la malacitana localidad de Málaga, un hombre que siempre iba a cortarse el pelo al mismo barbero vio repentinamente cortada su fidelidad cuando el barbero decidió emigrar a las Américas.

Fue entonces cuando le retiró el saludo al que había sido desde tiempos inmemoriales su amigo y peluquero. Este se lo tomó a mal, y le recomendó a un colega de su total confianza, pero el cliente no llegó nunca a congeniar con el nuevo peluquero...

Es así que aconteció que el nuevo barbero se peleó con toda su clientela, porque el nuevo cliente le hacía mala propaganda, diciendo que el barbero guardaba el pelo que les cortaba para hacer brujería con él en caso de que no le pagaran las deudas,
razón por la cual el pobre hombre tuvo que cerrar su negocio. Pero antes de hacerlo decidió batirse en duelo con el propagandista insincero. A florete.

El propagandista estuvo a punto de morir en el envite, pero le dio tiempo a pedir perdón al barbero mancillado. Entre los dos decidieron hacer las Américas llevándose todo el pelo almacenado al barco, para poder tirarlo al mar y empezar una nueva vida.

De ahí podría haber venido la expresión...

miércoles, 11 de octubre de 2006

martes, 10 de octubre de 2006

El conceto es el conceto #5

Redundancia: Un tío entra sin pagar al cine para ver una película que es la segunda parte de otra.

viernes, 6 de octubre de 2006

El limbo de la leña

¿Qué hace el mono con toda la leña que le dan?
No hay más preguntas.¿Para qué quiere toda esa leña si es un puto mono de goma?
¿Acaso es un mono de goma pirómano?
¿Qué lee en la última línea?
¿Es esto un mensaje satánico?

jueves, 5 de octubre de 2006

Reflexión a bote pronto #46

Atiende qué garbo me gasto al desfilar. A la Cibeles voy en cuanto se descuiden las anoréxicas esas.¿Alguien me puede prestar un embudo?¿La cabra de la Legión está más loca que cualquier otra cabra? Entonces, si Pepe está más loco que una cabra y Juan está más loco que la cabra de la Legión, ¿Juan está más loco que Pepe? ¿Existe la propiedad transitiva entre la locura de las cabras?

No acaban aquí mis dudas sobre psiquiatría caprina.

Si la cabra tira al monte, ¿la cabra de la Legión tira al campo de tiro?

(gracias, Amparo)

Jeroglífico sin venir a qué

Este no es un jeroglífico al uso. De todas formas, si eres una de esas personas que necesitas que te hagan una pregunta para intentar resolver un jeroglífico, la haremos, como deferencia hacia nuestros lectores. Esta es la pregunta: ¿qué pasa en mi pueblo? Si quieres participar en el concurso, anota tu respuesta en los comentarios y si ganas, podrás presumir de ello ante millones de usuarios de la Internet. No te digo nada y te lo digo todo.
En Infulas no nos gustan los que se rinden a las primeras de cambio. De todas formas, nosotros también una vez fuimos cobardes. Así que aquí está la solución.

miércoles, 4 de octubre de 2006

martes, 3 de octubre de 2006

Aforismo de todo a un euro #6

Cada uno tiene lo que tiene. Si no tienes nada, echas de menos tener algo.

Una filósofa desconocida impartiendo doctrina
(verdades como puños en un ascensor)

lunes, 2 de octubre de 2006

Reflexión a bote pronto #46

Cuando a un directivo le hacen mobbing y lo envían a un despacho sin ventanas, ¿se puede decir que lo han defenestrado?

miércoles, 27 de septiembre de 2006

Diálogo de besugos #2

Dos estudiantes de biología, aburridos:

- Oye, ¿por qué no hay bivalvos famosos?

- No sé, supongo que están condenados al... ostracismo.

viernes, 22 de septiembre de 2006

Aforismo de todo a un euro #5

(Señor ensobrador de azúcar, ya sabe. Hay confianza)
Crecí a la sombra de... un manzano

Las mentiras y las manzanas tienen algo en común: se caen por su propio peso.

Ferdinand Newton, el ninguneado hermano del archicélebre sir Isaac

Cuentos apócrifos

- Oye, ¿tú te has preguntado alguna vez por qué todos los cuentos terminan con 'Y colorín colorado, este cuento se ha acabado'?

- No sé, pero eso de colorín colorado creo que deberían haberlo prohibido en el antiguo régimen.

- ¿Sí? ¿Y cómo hubieran terminado los cuentos entonces?

- Bueno, también está la posibilidad de 'Y fueron muy felices y comieron perdices'.

- Es verdad. Esa me gusta más. Aunque supongo que los vegetarianos protestarían por lo de 'comer felices'.

- Tienes razón. Ellos seguramente preferirían: 'Y fueron felices y comieron tofu'.

- Eso no rima.

- Pero es verdad.

- ...

- Aunque ahora que lo pienso... no todos los cuentos terminan con alguna de esas dos frases.

- ¿No? ¿Y cuál es el cuento que termina de manera diferente?

- ¡El cuento de nunca acabar! Jajajajajajajaja... me parto.




Infulas aprovecha la oportunidad que se concece a sí misma para felicitarse en su centésima entrada. No todos los blogs llegan al centenario.

jueves, 21 de septiembre de 2006

miércoles, 20 de septiembre de 2006

El origen de la expresión: las estadísticas están para romperlas

La expresión "las estadísticas están para romperlas" procede de un malentendido. Sí, es cierto. Su origen está en el desconocimiento, o más bien en el conocimiento sesgado, del idioma español por parte de un entrenador extranjero que vino a entrenar a uno de los equipos de nuestra liga hace unos años.

Sí, soy Zoran Coachovic. Y no es cierto eso de que todos los entrenadores yugoslavos nos parezcamos.Pero, vayamos por partes. En 1980, cuando el baloncesto todavía no había eclosionado en nuestro país, un equipo de segunda división, el Fajadores de Quintanar de la Orden, ante una mala racha de resultados cesó a su entrenador Lucho "Tronco" Zafra. Se decidió hace una apuesta muy fuerte para buscarle un sustituto y se contrató a Zoran Coachovic, quien en apenas dos semanas aprendió todo el castellano que llegó a saber en toda su vida.

Tras unas cuantas jornadas de transición, parecía que el juego de los Fajadores se estabilizaba, pero llegó el derby regional contra el Zafarrancho de Tomelloso. La primera parte del partido fue desastrosa para los intereses del Fajadores. Coachovic no sabía qué hacer y no paraba de prorrumpir en exabruptos tales como "Bloquea tonto haba", "Coge rebote mierda seca" o "Para para paraaaaaaa giliiiiiii". Sus jugadores parecían no entenderle.

Durante el descanso, estaba reflexionando sobre su posible retorno a su Yugoslavia natal cuando una empleada del club le trajo una hoja con estadísticas (que entonces se redactaban a mano). Coachovic apenas miró las estadísticas cuando, preso de una ira incontenible, empezó a hacer mil pedazos con la hoja que la acaban de entregar, al tiempo que gritaba "Estadísticas están para romper".

Según confesó años más tarde, se refería a que las estadísticas eran tan malas que lo mejor que se podía hacer con la hoja era romperla. Pero un atento cronista captó la frase y entendió que era un novedoso sistema de motivación procedente de la revolucionaria escuela plavi.

El caso es que no se sabe cómo, el Fajadores consiguió bordar una primorosa segunda parte y con ello remontar un partido que se había puesto muy cuesta arriba.

El mencionado periodista tituló su crónica del partido con un castellanizado "Las estadísticas están para romperlas", frase que dio la vuelta al mundo, y que, sacada de contexto, ha conseguido salvar a infinidad de deportistas y entrenadores que no tenían nada que decir en entrevistas y ruedas de prensa.

lunes, 18 de septiembre de 2006

viernes, 15 de septiembre de 2006

miércoles, 13 de septiembre de 2006

lunes, 11 de septiembre de 2006

Mis insultos favoritos: gilipollas

El destino fue cruel conmigo
gilipollas.
1. adj. vulg. gilí. U. t. c. s.

gilí.
(Del caló jili, inocente, cándido, der. de jil, fresco).
1. adj. coloq. Tonto, lelo. U. t. c. s.


Mucho cuidado, que estamos ante un insulto que sale en el diccionario de la R.A.E. de la Lengua y todo, ¿eh?

Un insulto que viene del caló... es decir, de las insoportables altas temperaruras que sufrimos en verano y nos fríen las meninges.

¿Cómo viais, facinerosos?No obstante, hay que descartar totalmente que este insulto tenga que ver con la familia Gil. No, porque los miembros de la mencionada familia no sean... no, simplemente, porque el insulto estaba antes.

En mi particular ranking infantil de insultos, gilipollas se encontraba situado en segunda posición. Si decíamos que "hijo de puta" era el emperador de todos los insultos, justo sería admitir que "gilipollas" es el conde-duque de las faltadas.

Vamos, que tú le puedes soltar a alguien eso de "¿Pero tú estás gilipollas?" y el interpelado se puede sentir molesto o no, porque la faltada es notoria, aunque no necesariamente le das motivos suficientes para que te suelte una hostia. Ni siquiera una media-hostia. No sé si me explico.

Por lo demás, decir que "gilipollas" es una palabra que admite muchas variaciones. Hay quien prefiere acortarla a "gili". Los hay cursis a más no poder que dicen "gilipichis". Una sector de la población, extrañamente, cambia la primera i por una e, dejando la cosa en "gelipollas". Incluso hay quien prefiere el singular "gilipolla". Es más, hay quien usa esta palabra con un toque cariñoso, como en "gilipollitas". Además, este es uno de los pocos insultos que tiene una traslación casi literal a otros idiomas: así "asshole" sería el equivalente en inglés a "gilipollas".

Desde esta humilde tribuna os animamos a seguir utilizando, con moderación, la palabra "gilipollas".

Como sabemos que hay gente que comprende mejor la información visual que la textual, terminamos esta entrada con un video que ilustra perfectamente lo que viene a ser un gilipollas:

viernes, 8 de septiembre de 2006

miércoles, 6 de septiembre de 2006

Mis insultos favoritos: hijo de puta

Bienamados lectores, allá donde os halléis,

Infulas, inquieta bitácora donde la haya (Holanda), inaugura una nueva sección que nace al albur de las colecciones de libros, fascículos, muñecas, dedales, Scalextrix, robots por piezas, maquetas por entregas, etc. que proliferan por doquier estos aciagos días de septiembre, con el confuso objetivo de paliar la celebérrima depresión post-vacacional.

Nosotros nos subimos al carro sin indagar, ¿eh?


El caso es que septiembre parece un buen mes para iniciar una colección, e Infulas se complace en anunciaros esta nueva sección: Mis Insultos Favoritos.

Sí, amigos (disculpad esta familiaridad pero uno es muy dado a las frases hechas), una nueva sección que repasará todos los insultos que alguna vez hayan sido utilizados por este humilde escriba, dotándoles de una carga de emotividad que hará imposible que los lectores no se estremezcan es sus cómodas poltronas al leerlos.

Y empezamos con un órdago a la grande: el emperador de todos los insultos. Nada menos que con "hijo de puta".

Solicito a nuestros lectores que se retrotraigan a sus años mozos... No, más mozos todavía, cuando tenían seis o siete años (si algún lector tiene esa edad, no hace falta que se retrotraiga ni hostias, con perdón). Entonces, la inocente mente infantil se encuentra por primera vez con los insultos y/u/o los tacos.

"Halaaaaaa, ha dicho una palabrota". Nuestros progenitores nos decían que decir palabrotas estaba feo, que nos iban a lavar la lengua con lejía... pero aún así, por esa irreprimible atracción que proporciona lo prohibido, aún así, llegaba el momento en que soltábamos nuestro primer taco y... ¡qué sensación tan gloriosa! Por supuesto, esta sensación era gloriosa cuando el taco lo soltábamos en presencia de nuestros pequeños amigotes... porque si se nos escapaba cuando estaba delante algún adulto, el guantazo estaba asegurado... Así y todo, era un guantazo que, extrañamento, nos complacía, pues nos acercaba a la ansiada edad adulta.

Fin del flashback. O sea, que volvemos al presente. Si recordamos aquellos años, sabremos que entonces había una cosa que estaba clara: decirle a alguien "hijo de puta" era el insulto más grave... Luego habían otros insultos que podían molestar más o menos, pero ese era el más duro de todos.

Incluso se llegó a elaborar un ranking de la gravedad de las diferentes variantes de hijo de puta. La contracción (joputa) parece que era la más suave, como si el apócope le restara gravedad al asunto. A continuación, la forma 'hijoputa' parecía ya algo más serio. Le seguía 'hijo de puta' con todas las letras, que ya eran letras y palabras mayores. Pero, no sé a santo de qué, la más grave de todas las versiones (al menos en mi entorno geográfico) era una versión en lengua local, el temible 'fil de puta'.

Los expertos consultados no se ponen de acuerdo acerca de si 'hijo de perra' es más o menos grave que 'hijo de puta', por lo que nosotros tampoco nos pronunciaremos sobre este asunto.

Para concluir, no podemos por menos que lamentar la banalización a la que se ha sometido ese profundo insulto, que últimamente ya se emplea hasta como saludo cariñoso. En cualquier caso, desde este estrado no podemos permitir que 'hijo de puta' caiga en desuso, por lo que nos sumamos a la campaña 'Hijo de puta, hay que decirlo más' iniciada por los chicos de La Hora Chanante.

lunes, 4 de septiembre de 2006

Reflexión a bote pronto #37

Cuando los médicos toman precauciones, ¿se curan en salud?

(Que os sea leve la depresión post-vacacional, caso que la tuviéreis)

jueves, 10 de agosto de 2006

miércoles, 9 de agosto de 2006

lunes, 7 de agosto de 2006

jueves, 3 de agosto de 2006

miércoles, 2 de agosto de 2006

Exclusiva!!! El pez que se muerde la cola

¡¡¡Lo tenemos!!!

Lo tenemos, querido lector...

El dicharachero equipo de investigación de Infulas, en su afán por llevarle al lector, en exclusivo servicio a domicilio, los hallazgos más increíbles, lo ha vuelto a lograr...

¡Hemos encontrado al pez que se muerde la cola!

¿Envidiosillos, eh?

martes, 1 de agosto de 2006

En defensa de... los informáticos

En defensa de... los informáticos

La sección dedicada a la defensa de los colectivos tradicionalmente maltratados por la sociedad. Hoy dedicaremos esta sección de utilidad social a los informáticos.

Casi todo el mundo odia a los informáticos pero las razones aparentes para ello, una vez analizadas con cierto rigor, se desvelan insuficientes para justificar esa animadversión de la que son objeto las profesionales del teclado y el ratón.

Así pues, en esta sección nos encargaremos de sacar a la luz las razones por las cuales los informáticos merecen tanto cariño y reconocimiento social como cualquiera de nosotros (en general, no de los escribas de Infulas). Y, si no lo conseguimos, al menos esta sección servirá para que si alguno de nuestros lectores está intentando ligar con alguien y empieza a desbarrar de los informáticos y resulta que ese o esa alguien le espeta un “Pues mi padre es informático”, pueda solventar la papeleta y salir del brete con torería y valor.

Introducido el tema, ataquémoslo de una vez por todas, ¡maldita sea!

Lo cierto es que generalizar siempre es un error, como pueden dar fe y eso que no son notarios, los redactores de esta su (de usted) bitácora. Algún informático hay en la redacción, no decimos más. Pero es que esta sección no sería sección ni sería nada si no generalizásemos, ¿verdad que no?

Así pues, particularicemos. Claro, porque no todos los informáticos son iguales. Podemos dividir a los informáticos en dos ramas: los informáticos de corbata y los informáticos de bata.

Los informáticos de corbata son los peores, porque se creen que están a la última y no son más que comerciales. Es decir, son aquellos que van a las reuniones con el cliente, que para eso tienen corbata, y le dicen al final: “No se preocupe, eso es muy fácil, en dos patadas se lo hacemos”. Vamos, que los informáticos de corbata mienten como bellacos. Sí, porque luego van a los informáticos de bata... Vale, de acuerdo, los informáticos ya no llevan bata, es una licencia poética del autor de esta entradilla, que en lugar de ser informático siempre quiso ser poeta... Es también una añoranza de cuando los informáticos llevaban bata y se les respetaba, no como ahora que desde que la gente se enteró de que el 60% de los informáticos merienda pan con chocolate ya no les respeta nadie.

Bueno, que nos vamos por los periféricos... Decía que el informático de corbata va al despacho del informático de bata (que siempre, siempre está hecho un asco, es un auténtico caos) y le dice: “Mira, tienes que hacer esto...” Y el informático de bata (el currito, para que nos entendamos) le responde: “Uy, eso es complicadísimo... Hay que conectar el cable USB con el bus orientado a objetos, y para conseguirlo necesitamos parametrizar el Tomcat de forma que acepte peticiones distribuidas right here right now. Y eso es imposible, a menos que recompilemos el núcleo del Minix, redefiniendo la constante del número de colas de Round-Robin a un mínimo de 20Kb”. Claro, la mayoría de la gente piensa que les están tomando el pelo, pero lo cierto es que no es así. Los informáticos, son en general buena gente, pacíficos y amigos de sus amigos. Además, también hay informáticos que no se pasan todo el día al lado de un ordenador y salen a la calle y se toman de vez en cuando una cerveza o un café. No seamos injustos con los informáticos. Por favor.

viernes, 28 de julio de 2006

Exclusiva!!! La imagen que vale menos que mil palabras

Exclusiva!!!
El dicharachero equipo de Infulas ha descubierto la imagen que vale menos que mil palabras.
No dirán los lectores que no les cuidamos.

jueves, 27 de julio de 2006

El origen de la expresión: este entrenador no se come los turrones

Del duro o del blando, me es indisolubleAmigüitos, como todos sabemos, cuando el entrenador de un equipo de fútbol ofrece, a las primeras de cambio, dudas sobre si podrá conseguir los objetivos planteados a principios de temporada, se suele decir: "Este entrenador no se come los turrones".

Pero si lo piensas bien, esta expresión es un poco idiota.

Vamos, que puede ser que el entrenador sea destituido antes de Navidades, pero, ¿por eso va a dejar de poder comer turrón en Navidad?

Por lo visto, todas las tiendas y grandes superficies comerciales en las que se vende turrón recibe una lista negra (como las de los ludópatas en los bingos) con todos los entrenadores destituidos antes de navidades.

- Buenas, ¿me da una barra del duro, otra del blando, una de yema y otra de chocolate?
- Mmmmmmm... sí, ¿le importa mostrarme su DNI?
...
- Espere un momento, que compruebe sus datos...
...
- No va a poder ser, lo siento mucho. Su nombre figura en la lista de Entrenadores Destituidos. Tenemos terminantemente prohibido por la Federación de Fútbol y la Liga de Fútbol Profesional suministrar cualquier dulce navideño a nadie que figure en esa lista. Lo siento.
- ¿Y una caja de polvorones? ¿Unos mazapanes?
- Nada. Absolutamente nada. De veras que lo lamento... Anda, márchese, o me veré obligado a dar parte a las autoridades y se queda usted también sin cava.

Claro, el entrenador, absolutamente desolado, se ve obligado a recurrir al mercado negro, donde los productos turroneros alcanzan unos precios prohibitivos...
- ¿Mil euros por un 1880?
- No te jodes, el turrón más caro del mundo... ya lo dice la propaganda. Lo tomas o lo dejas...
- Joder, qué chungo es el mono...

Ahora que, mira lo que te digo, yo si fuera un entrenador que estuviera en la cuerda floja (otro día estudiaremos esta expresión), antes de que me echaran me iba a un hipermercado y me aprovisionaba de kilos y más kilos de turrón (como si se anunciara una guerra). Luego ya dormiría tranquilo. Y si me echaran, daría una rueda de
prensa en Navidad, en la que sacaría una pastilla de turrón El Lobo estilo Jijona y me comería delante de todo el mundo dos o tres trozos... incluso ofrecería a la concurrencia, que lo cortés no quita lo valiente...

Es mentira

Café licor con granizado de limón

viernes, 21 de julio de 2006

jueves, 20 de julio de 2006

Regla de tres


Un íncubo es a un ínfulo como un súcubo a un ...

(Gracias, Luis)

El origen de la expresión: ser de la partida

En vista de los muchos mensajes recibidos (bueno, no tantos...) animándonos a continuar con esta apasionante sección, hoy vamos a satisfacer una petición. Trataremos la expresión "ser de la partida".

Habrá quien opine que esta expresión proviene de una de las acepciones del sustantivo "partida", que lo define como "En el juego, conjunto de varios que entran en él como compañeros, contra otros tantos." Así, "ser de la partida" sería equivalente a formar parte del grupo de compañeros que van a entrar en un juego.

Sin embargo, el equipo de "El origen de la expresión", dicharachero como el que más, no se podía contentar con una explicación tan sencilla.

Es así que tras arduas investigaciones hemos descubierto el auténtico del origen de esta expresión.

Aquí Alfredo Aurelio, aquí unos amigosLa historia data de 1926 cuando el delantero centro Alfredo Aurelio, famoso en su club, el Real Tapas de Lavapiés, además de por portear las bolsas de balones, por llevar un record todavía hoy vigente de 140 partidos sin ser titular, tenía fundadas esperanzas de ser titular en el derby contra el Sporting Garitos de Malasaña, sustituyendo a uno de los dos delanteros centros de su equipo, que le cerraban el paso a la titularidad, Luisón y Sahuquillo, y que se encontraban, respectivamente, sancionado y lesionado. Como unas castañuelas estaba Alfredo Aurelio, completamente seguro de que sería titular. Y cuenta la historia que el entrenador (C.A. Amarrategui) convocaba partidas de mus entre los titulares, antes de cada partido importante. Ya tenía A.A. el palillo entre los dientes y la copa de coñac en la mano cuando C.A. se le acercó y le dijo: "¿Ande vas, desgraciao? Que tú no eres de la partida..." Con lo cual el pobre A.A. supo que tampoco sería titular y siguió engordando sus estadísticas de impenitente calentador de banquillos. Por lo visto, a última hora el entrenador había decidido cambiar el sistema y jugar con cinco centrales, cuatro centrocampistas y un enganche, sin delantero centro, descubriendo con ello el barraquismo. Por su parte, A.A. anunció su retirada al final de esa temporada, dedicándose el resto de su vida a la hostelería: en concreto, regentando un bar de putas, llamado La Partida, que gozó del éxito y los parabienes de la selecta clientela del muy castizo barrio de Lavapiés.

Este es el auténtico origen de la expresión "ser de la partida". Esparcíos por el orbe propagando la buena nueva. Bueno, tampoco hace falta que os vayáis a Casa Dios. Bastará con que contéis la bonita anécdota en tertulias y corrillos.

miércoles, 19 de julio de 2006

La tribuna del lector

(Publicamos la primera colaboración enviada a Infulas. El autor ha preferido permanecer en... sí, en efecto, en el economato. Firma pues con un pseudónimo. No sin lo que, animamos a nuestros lectores, si los hubiere, a que se sientan libres de enviarnos cuantas colaboraciones consideren oportunas. Pagamos por peso y como ven, el control de calidad es... digámosle laxo).

Los quebrados

Hace ya tiempo que los quebrados dejaron de ser materia en las escuelas. Sí, ya sé. Durante la primera involución educativa (a mediados de los setenta), los quebrados siguieron existiendo como concepto, aunque se les cambió el nombre por el mucho más repipi de “fracciones”. Perdónenme el exabrupto pero, ¿qué gilipollez es esa de las fracciones?

En realidad, todo era un plan sibilinamente trazado para dar entrada a la metrosexualidad que nos invade estos aciagos tiempos. ¿Cómo se puede sustituir un nombre tan recio, racial y español como “quebrado” por una fruslería como “fracción”?

Las fracciones es mejor dejarlas para la lotería.

Pero no, eso no detuvo a los adalides de la ñoñería imperante... No tuvieron suficiente con debilitar el noble concepto de quebrado cambiándole de nombre. Vinieron luego con la inadmisible falacia de los números decimales. No sólo con los números decimales, no. No se contentaron con eso. Trajeron incluso los números decimales periódicos. Ya entonces empecé a sospechar de que todo se trataba de un plan maestro para borrar de nuestra memoria los números quebrados. ¿A qué mente enferma se le ocurre que 0,33333333333333... es más preciso (no digamos ya, más estético) que 1/3? Intente, intente usted escribir un hermoso quebrado como 1/3 en su ordenador; pero bien escrito, con su 1 arriba, su línea horizontal y su 3 abajo. ¿A que es difícil? ¿No es eso una prueba más de que no soy un conspiranoico de tres al cuarto? (¿pillan el chiste?)

¿Y el punto decimal? Si los números decimales ya eran intolerables, ¿qué me dicen del punto decimal. Por lo menos, la coma decimal (¡ojo! Puesta arriba, a modo de apóstrofe) era nuestra. Tampoco se conformaron con la coma y el punto decimal irrumpió en nuestras vidas como elefante en cacharrería. Además, tuvieron que ponerlo abajo, para confundirlo con nuestros puntos separadores de miles. Así fue como llegamos a que algo tan hermoso como ¾ tuviese que ser transcrito como 0.75. Un verdadero desatino, no me lo negarán.
Durante un tiempo, quien esto firma se mantuvo alerta y vigilante, tratando de luchar contra la injusta invasión de los decimales. La lucha fue en vano. Era una cruzada perdida de antemano.

Una confabulación judeo-masónica perpetrada desde las altas esferas del poder contra la que era imposible alzarse se hallaba detrás del proceso de vanalización de los números quebrados. Los números quebrados, como los antiguos colaboradores de Stalin, desaparecían de los libros de texto como por arte de magia.

Derramé unas lágrimas mientras, sabiéndome derrotado en una pugna desigual, escribía en mi viejo cuaderno Rubio el último quebrado.

Ahora me dedico a los sudokus.

Un pseudónimo

lunes, 17 de julio de 2006

Entrevista a El Koala

El equipo de Infulas concertó una entrevista con El Koala. Cuando llegó, nuestro colaborador (cuyo nombre mantendremos en el economato, en previsión de indeseables secuelas para su familia), encontró a este siniestro persojane (es zurdo) atareado en la instalación de su famoso "corrá".

Al ver a nuestro enviado especial, El Koala prorrumpió en un despiadado ataque de golpes y patadas que tuvo como infausto destinatario a nuestro hombre y como triste consecuencia no pocas contusiones y varias costillas rotas. Vamos, que le soltó una ensalada de hostias (nada de medias hostias) de padre y muy señor mío.

Al ser interrogado posteriormente por la Benemérita, El Koala sólo pudo articular unas palabras parecidas a "M'habían disho que tenía casé unam palisá pal corrá".

Reflexión a bote pronto #27


Hay trenes que sólo pasan una vez en la vida.
Por ejemplo, los que te pasan por encima.

(Gracias, Amparo)

viernes, 14 de julio de 2006

Reflexión a bote pronto #26


Las fábricas de rosarios no tienen Departamento de Atención al Cliente. Nadie les pide cuentas.

miércoles, 12 de julio de 2006

Lanzamiento de enanos



Cuando montas un circo y te crecen los enanos, siempre puedes intentar lanzarlos lo más lejos posible. Es una posible manera de transformar un problema en una oportunidad.

Quizás así fue como nació el concurso de lanzamiento de enanos en Australia.

Otro día, si acaso intentamos hacer una entrevista a uno de los enanos, antes, durante y después.

Reflexión a bote pronto #25

¿Qué les pasa a las puertas cuando se vuelven locas?

¿Tuno o perroflauta?

El debate entre tuno y perroflauta llega a las ondas (círculos concéntricos que se van expandiendo al hundirse en el agua, en este caso, dos objetos; bueno, cuatro si incluimos la guitarra y la flauta).

La higiene no es su mejor aliadaDespués de diez años, todavía está en primero

martes, 11 de julio de 2006

lunes, 10 de julio de 2006

Aforismo de todo a un euro #4

(Ensobrador de azúcar, ya sabe, hay confianza)

Aguardar es de pusilánimes. Fumando empero el tiempo acelero.

jueves, 6 de julio de 2006

Alcoyano

Si yo fuera candidato a presidente del Alcoyano, anunciaría un acuerdo para el fichaje de estos dos cracks.Este tipo sólo sabe hacer bicicletasEste hombre triunfará

¿El carnet por puntos? ¿Lo qué?

P: ¿Cuántos puntos tengo que conseguir para que me den el jamón?

R: Señora, dije "carnet por puntos", no "carne e prosciutto".

lunes, 3 de julio de 2006

domingo, 2 de julio de 2006

Aforismo de todo a un euro #3

(Señor ensobrador de azúcar, siéntase libre de usar estos aforismos como frase para sus sobres)

Dura menos que una bolsa de gominolas con forma de polla en la puerta de una escuela de enfermería.

(auto-homenaje)

viernes, 30 de junio de 2006

¿El carnet por puntos? ¿Eso qué es lo que es?

(Infulas, en su vocación de servicio público, pone a disposición de los lectores un experto que resolverá todas las dudas que el carnet por puntos les pueda suscitar)

P: ¿A un peatón se le pueden quitar puntos?

R: Sí, siempre que estos sean de sutura y hayan secado convenientemente.

jueves, 29 de junio de 2006

El conceto es el conceto #3


(Ante la avalancha de comentarios y emilios recibidos recavando información acerca del conceto de la media hostia, como nos debemos a nuestros lectores -y al banco- aquí va ese esperado monográfico sobre ese conceto tan gambitero)

La media hostia: También conocida como semioblea, aunque es este un término que sólo utilizan los estudiosos de la materia, podemos definir la media hostia como un quiero y no puedo de hostia. Es decir, lo que viene siendo la mitad de una hostia completa, ya sea esta en su sentido literal o en el figurado. Claro está que nadie comulga con medias hostias, pero, en los tiempos que corren, también es muy complicado encontrar a alguien que comulgue con ruedas de molino.

¿Que qué tiene que ver una rueda de molino con la media hostia? ¡Ya me gustaría saberlo a mi!

En fin, lo que a nosotros nos interesa es el sentido figurado de la media hostia. Me vengo a referir al leve golpe con el revés de la mano en mejilla ajena, mientras se mira el tendido al más puro estilo Michael Laudrup. La media hostia es una y trina. La media hostia es fin y medio en sí misma. La media hostia pena por el mundo al encuentro de su otra media hostia. La media hostia siempre ha sido un conceto arcano, misterioso y secreto que oráculos, sacerdotisas, druidas, alquimistas y masones han transmitido de boca a oreja a lo largo de los siglos desde los brumosos despertares del mundo tal como lo conocemos.

Pero la principal aportación de la media hostia al conocimiento y la cultura humanas ha sido, es y será la expresión "No tienes ni media hostia", que deja al receptor de esa lindeza a la altura del betún, suponiendo que el betún pueda ser lo suficientemente alto como para que su altura sea perceptible. Por cierto, no sé si están los lectores al tanto de que Murphy no tiene ni media hostia. Si no lo están, deberían.

En cualquier caso, el lector que reciba la expresión "No tienes ni media hostia" debería entender que su interlocutor está mostrando una alarmante falta de respeto por su persona. Incluso, diríase que se muestra poco amistoso, hasta hostil. Como decía un conocido de este humilde escriba, poco leído (el interlocutor, no yo, ya que mi bitácora se encuentra entre las más visitadas de la blogosfera, y como supongo que todos mis visitantes saben leer, infiero que este humilde escriba es muy leído)... decía que un conocido mío decía aquello de "Hoy en día cualquier mismundi (sic) puede ser millonario". Sepa el lector, y con esto concluyo, para solaz de lectores con vista cansada, que si te dicen que no tienes ni media hostia, te están llamando mindundi... con lo cual, quién sabe, quizás algún día puedas llegar a ser millonario.

Aforismo de todo a un euro #2

(Informamos a todos los ensobradores de azúcar que pueden hacer uso libre de todas las frases que aparezcan en esta sección)

Llorar es de malos nadadores.

(adaptación libre de un chiste malo, gracias Carlos)

lunes, 26 de junio de 2006

Reflexión a bote pronto #19

Todos poseemos nuestro propio reino a intervalos más o menos regulares, dependiendo de nuestro tracto intestinal.

jueves, 22 de junio de 2006

¡¡¡¡Exclusiva!!!! El original de Opá, yo viacé un corral

El inquieto equipo de investigación de Infulas ha tenido acceso a un documento estremecedor. Se trata de la letra original del clásico instantáneo Opá, yo viacé un corral, cuya autoría está injustamente adjudicada al siniestro personaje que aparece en la foto, que responde al malnombre de El Koala.

En Infulas (el único blog que se pone enlaces a si mismo en sus propias entradas), hemos considerado que era nuestro deber poner el original a disposición del público en general, aunque no podemos dar el nombre del autor, que ha preferido permanecer en el economato.

Es esta nuestra primera exclusiva. Y esperamos que no sea la última.

La canción se llama Oh, amado progenitor, quiero emprender un negocio agropecuario y, aunque son obvias las aristas por pulir, sobre todo en cuanto a métrica de los versos y remate de las rimas, además de que el estribillo queda un poco forzado, es claro y prístino que en la genialidad del texto original se halla la razón del éxito sin precedentes de la adaptación torticera que ha perpetrado el personaje que sale en la foto de arriba y cuyo nombre nos ahorramos repetir.

(Nota: los enlaces que aparecen en la letra no estaban presentes en el texto original; son gentileza de Infulas, que, en su afán de servicio público, quiere dar todas las facilidades a los lectores que después de leer esta entrada decidan establecer su propio negocio agropecuario).

Oh, amado progenitor, quiero emprender un negocio agropecuario
Oh, amado progenitor, me estoy planteando seriamente establecer una instalación agropecuaria,
con la noble intención de dedicarme a la cría de gallináceas e inclusive de felinos domésticos
Oh, respetado padre, me propongo iniciar un negocio
dedicado a la cría de perdices y otras especies ornitológicas
Oh, querido patriarca, me siento con ganas de iniciarme
en la porcinocultura
Oh, admirado papá, quiero emprender un negocio de explotación ganadera,
y no me olvidaré de la cría caballar

Me ofrezco voluntario a ayudarte con la maquinaria agraria,
te asistiré con el vehículo todo terreno,
prestaré mis riñones al servicio de tus patatales,
no pondré objeciones a ninguna de tus órdenes.

Oh, amado progenitor, me estoy planteando seriamente
establecer una instalación agropecuaria,
con la noble intención de dedicarme
a la cría de gallináceas y los felinos domésticos
Oh, padre mío, me estableceré por mi cuenta
si me das tu permiso, a partir de mi propio redil

Dispongo de madera y clavos.
Tengo material metálico para cerrar el tejado,
reciclado a partir de unos recipientes...
tengo una gran determinación...
este mismo domingo iniciaré la obra
si no me lo impide la desidia

Oh, amado progenitor, también me dedicaré a la cunicultura
Oh, venerable patriarca, tampoco decuidaré la cría canina
Oh, señor padre, dispondré de trastero y garaje
Oh, padre mío, me estableceré por mi cuenta
si me das tu permiso tendré mi propio redil

Te ayudaré a limpiar los higos chumbos,
te asistiré en la quema de rastrojo,
estoy a tu entera disposición,
pero quisiera que supuieras que ...

Oh, amado progenitor,
emplearé parte de mi tiempo en la cría de cabras
Oh, respetado padre,
sin dejar de lado la porcinocultura
Oh, querido patriarca,
si tu no presentas objeción tendré mi propio negocio
Oh, padre querido,
ya tengo localizado un terrenito en Gibraltar el pequeño

Oh, padre, tendré mi propio corral
Oh, padre, tendré mi propio corral
Oh, padre, tendré mi propio corral
Oh, padre, tendré mi propio corral
Oh, padre, tendré mi propio corral
Oh, padre, tendré mi propio corral

El origen de la expresión estar en la pomada

Cuenta la leyenda que hace siglos, en Bretaña los soldados partían a la batalla numerados. Cada guerrero exhibía un pendón con un determinado número de manzanas. Pero claro, no había pendones para todos. Por eso algunos soldados (llamados despendolaos) se tenían que ir a los lupanares del puerto... pero eso es otra historia que será contada en su debido momento.

El tema es que, dependiendo de la riqueza del condado que enviaba sus caballeros a la batalla, se solían conceder entre cuatro y seis pendones. La concesión de los pendones obedecía a los méritos obtenidos en la anterior campaña, de modo que el guerrero que hubiera regresado con mayor número de muescas (víctimas) en su haber
tenía derecho al pendón con una manzana. Y así sucesivamente. Los cuatro primeros caballeros jugaban la Champions y el quinto y el sexto jugaban la UEFA.

Pero no sólo eso: además, los guerreros mejor clasificados gozaban de una serie de ventajas. Podían seleccionar, por ejemplo, a las doncellas que más les gustaban, para retozar con ellas (por eso los despendolaos se iban de putas).

Y, en concreto, también disfrutaban de la ventaja que más nos interesa para lo que hoy queremos contar. Llegados tiempos de escasez, entre otras muchas cosas empezó a faltar el ungüento con que se curaban las heridas de los guerreros a su vuelta del combate, de modo que se decidió usar la clasificación de la pomada para ver quién tenía derecho a que sus heridas fueran curadas con el escaso ungüento.

De este modo, se generalizó primero la expresión estar en el ungüento, que, posteriormente, cuando el grupo de pendonados con manzana pasó a ser conocido como la pomada, quedó como estar en la pomada, como sinónimo de estar en el grupo de los primeros clasificados.

Hoy en día pomada ha sido adoptada como sinónimo de crema, potingue, bálsamo, vaselina... lo cual puede dar lugar a malintencionadas interpretaciones de esta frase hecha, que no vamos a caer en la tentación de comentar.

martes, 20 de junio de 2006

lunes, 19 de junio de 2006

El conceto es el conceto #2

Pesimismo posibilista: En el mejor de los casos, Murphy no tiene ni media hostia.

El origen de la expresión aburrirse como una ostra

Hubo un tiempo, lejano, en el que las ostras no se aburrían. Es más, se lo pasaban divinamente. Iban al cine, jugaban a los bolos, quedaban con los colegas a tomarse unas cañas... Vamos, que eran de lo más animado de la fauna oceánica.

Ejem... desde aquí percibo como los lectores más escépticos están rascándose la barbilla al tiempo que fruncen el ceño en clara señal de desconfianza... "¡Sí, hombre! ¿Cómo van a hacer todas esas cosas las ostras si no se pueden mover, puesto que, como vi en el correspondiente documental de National Geographic, están encerradas en una concha que a su vez está adherida a una roca?"

No puedo por menos que aplaudir a esos lectores escépticos puesto que su afición a los documentales les hará ser mejores personas, más curiosas y mejor informadas. Pero les pediría que dejaran a un lado ese escepticismo de que hacen gala y siguieran leyendo con la mente limpia e ingenua de un niño.

Pues resulta que hace muchos años, cuando las ostras, tal como hemos quedado, se lo pasaban de puta madre y se pasaban todo el día de fiesta en fiesta, lo hacían porque no estaban encerradas en concha alguna ni, por consiguiente, estaban condenadas a la inmovilidad.

Mas, ay, llegó un día en que las ostras empezaron a tener pensamientos metafísicos... así, en general... Vamos, que empezaron a preguntarse ¿quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿adónde vamos? (estas dos preguntas se las podían hacer, recordemos, porque no estaban confinadas a una concha). Empezaron a darle al coco y decidieron que no podían seguir así, siendo seres sin oficio ni beneficio, decidieron que tenían que ser animales de provecho... Y hubo entonces una escisión en el mundo de las ostras: unas, las ostras judías, se dedicaron a cultivar perlas; mientras que el otro bando de ostras se dedicó a montar restaurantes...

Cuando las ostras restauradoras se dieron cuenta de que el plato más exquisito a los paladares de sus clientes en sus establecimientos era su propia carne, empezaron a temer por su propia seguridad, de modo que no tuvieron más remedio que refugiarse en unas conchas que les convenció de que adquirieran un agente de la propiedad inmobiliaria argentino, aficionado a la pornografía.

A las ostras judías les pasó tres cuartos de lo mismo (cuando lo lógico es que les hubieran pasado cuatro cuartos de lo mismo, y así nos evitaríamos tener que tratar con quebrados). En este caso, lo que llevó a las ostras judías a las conchas fue el desmedido apego de estas a la propiedad privada, pues sospechaban de toda la fauna marina como posibles sustractores de sus preciadas perlas.

O sea, el agente de la propiedad inmobiliaria argentino no había engañado a las ostras, pero les había ocultado cierta información. Las conchas eran cómodas y seguras, pero no demasiado estables... vamos, que cuando había mala mar, las ostras en sus conchas iban como puta por rastrojo, o como aquella Remedios Amaya, que no sabía quien manejaba su concha y le llevaba a la deriva.

Así que la asamblea plenipotenciara de ostras propietarias de una concha se reunió y decidió que lo más prudente era asentarse, unir la concha con un poco cemento a la roca y establecerse allí como honrados animales.

Y así es como las ostras empezaron a añorar la época en que estaban todo el día de parranda. Y así es como las ostras empezaron a aburrirse. Y el resto de la fauna marina, que recordaba lo cachondas que eran las ostras en el pasado, no tuvo reparos en acuñar la frase "aburrirse como una ostra", para mefa, bofa y escarnio de las propias ostras.

Queda por explicar cómo dicha historia trascendió y llegó a ser conocida por algún humano que pudiera incorporar la expresión "aburrirse como una ostra" al rico y variado acerbo popular. Lo más sencillo es tomar un atajo al estilo J.J. Benítez.

Una nave extraterrestre descendió sobre el planeta Tierra y se sumergió en la mar oceana, teniendo su primer contacto con una ostra que añoraba aquellos tiempos de fiesta y les contó esta historia a los receptivos marcianitos. Luego estos mismos marcianitos abducieron un marino de Fuenterrabía con el que llegaron a hacer buena amistad (aún se mandan tarjetas por Navidad) y al que, al final, acabaron contando la historia del aburrimiento de las ostras, mientras se pasaban las horas muertas entre sus experimentos y todo eso que se supone que te hacen cuando te abducen los "ornis".

¡Ostras!, exclamó el marino cuando escuchó por primera vez esta historia, y de paso acuñó una nueva interjección, elegante, no tan vulgar como ¡Hostia! y no tan repipi como ¡Cáspita!

martes, 13 de junio de 2006

En defensa de... los maestros

La sección dedicada a la defensa de los colectivos tradicionalmente maltratados por la sociedad. Hoy dedicaremos esta sección de utilidad social a los maestros.

Casi todo el mundo odia a los maestros pero las razones aparentes para ello, una vez analizadas con cierto rigor, se desvelan insuficientes para justificar esa animadversión de la que son objeto las profesionales de la tiza y la pizarra.

Así pues, en esta sección nos encargaremos de sacar a la luz las razones por las cuales los maestros merecen tanto cariño y reconocimiento social como cualquiera de nosotros (en general, no hablo de mi mismo, pobre de mi). Y, si no lo conseguimos, al menos esta sección servirá para que si alguno de nuestros lectores está intentando ligar con alguien y empieza a desbarrar de los maestros y resulta que ese o esa alguien le espeta un “Pues mi padre es maestro”, pueda solventar la papeleta y salir del brete con torería y valor.

Introducido el tema, ataquémoslo de una vez por todas, ¡maldita sea!


La gente no suele respetar a los maestros. Esto es un hecho. Son las personas en las que depositamos la confianza sobre un tema tan importante como es la educación de nuestros hijos (el que los tenga) y, sin embargo, no los respetamos. Esto es así. Y no me venga ahora con el “¡Eh! ¡Eh! ¡Que yo sí respeto a los maestros!” ¡Mentira!

Nadie respeta a los maestros. Aún hay mucha gente que dice aquello de “Pasas más hambre que un maestro de escuela”. Resulta que los maestros tenían fama (muchas veces justificada) de tener unos sueldos bajísimos y, claro, normalmente eran paupérrimos. Con este refrán, además, se ponía de manifiesto que cualquier mindundi, por analfabeto que fuera, normalmente tenía más recursos que un maestro. Se estaba diciendo, de alguna manera, “tú tienes más cultura, pero yo tengo más pelas, jódete, je je je...”

Afortunadamente, creo que las cosas han cambiado, pero los maestros aún siguen siendo objeto de odio, en este caso, en forma de envidia, por culpa de la opinión generalizada de que es el oficio que más vacaciones tienen. Claro, todo el mundo piensa que los tres meses de vacaciones de verano que tienen los chavales, más todas las demás durante el curso, hacen un buen montón de días libres a lo largo del año. Cuando le he comentado esto a algún maestro me ha comentado que no todos los días de vacaciones son libres para ellos: hay algunos días que tienen que corregir exámenes o preparar temarios para el próximo curso. Vale, aunque sea así, dos meses de vacaciones no se los quita ni Dios. Y estoy seguro de que la mayoría de la población laboral vendería a su madre a cambio de dos meses de vacaciones al año. ¿Somos o no somos envidiosos, eh? (Ver glorioso extracto acerca de la envidia como deporte nacional en En defensa de... los farmacéuticos).

Luego está el poco respeto que tienen ahora los alumnos a los maestros. Supongo que con las últimas leyes relativas a la educación (cada vez peores), que han quitado autoridad a los maestros, es imposible hacerse valer ante los estudiantes y ni siquiera conseguir que te respeten.

Pero lo peor, en mi opinión, es el poco respeto que se tienen los maestros a sí mismos. Ya no se llaman maestros, sino profesores, y esto es un síntoma del poco orgullo que sienten por su profesión, ya que suponen que maestro, esa palabra tan bonita, es un término peyorativo y prefieren el mucho más neutro “profesor”. Claro, así es muy difícil conseguir el respeto de los demás. Aun así, hay que decir que los maestros son buenas personas, amigos de sus amigos y que si pueden hacerte un favor, te lo hacen sin dudarlo un solo instante...

Cuento apócrifo #3

"Cuando despertó, el despertador todavía estaba allí. Vale, en el suelo, pero allí al lado."

Agusto Monterrosa

Murphy no tiene ni media hostia #3

Dice la Ley de Ballance sobre la relatividad:
"La duración de un minuto depende del lado de la puerta del baño en que se encuentre."

Rete a Murphy y a su primo Ballance: instale baños en los dos lados de la puerta del baño y así los minutos siempre durarán lo que tienen que durar en un mundo de orden: 60 segundos.

miércoles, 7 de junio de 2006

Reflexión a bote pronto #8

Si los historiadores se hubieran equivocado al escribir sobre la Guerra de la Secesión, ahora Estados Unidos podría ser una monarquía.

martes, 6 de junio de 2006

Na Na Na Na Na Na Na Na Na Na Na...


Este individuo, pese a lo que pueda parecer, no es de Barcelona. Se especula con que disfutó de una beca Erasmus. Si en Suecia hubiera tuna podría haber participado en ella, tocando el kazoo.

En cualquier caso, quiere cantarnos una canción con todos sus amigos... Aunque el penique ya no se use, dejémosle que se ponga ¡ciego siempre!

¿Ein? ¡Viva la gente!

En defensa de... los farmacéuticos

La sección dedicada a la defensa de los colectivos tradicionalmente maltratados por la sociedad. Hoy dedicaremos esta sección de utilidad social a los farmaceúticos.

Casi todo el mundo odia a los farmaceúticos pero las razones aparentes para ello, una vez analizadas con cierto rigor, se desvelan insuficientes para justificar esa animadversión de la que son objeto las profesionales de la aspirina y la receta.

Así pues, en esta sección nos encargaremos de sacar a la luz las razones por las cuales los farmaceúticos merecen tanto cariño y reconocimiento social como cualquiera de nosotros (en general, no este pobre juntaletras en particular). Y, si no lo conseguimos, al menos esta sección servirá para que si alguno de nuestros lectores está intentando ligar con alguien y empieza a desbarrar de los farmaceúticos y resulta que ese o esa alguien le espeta un “Pues mi padre es farmaceútico”, pueda solventar la papeleta y salir del brete con torería y valor.

Introducido el tema, ataquémoslo de una vez por todas, ¡maldita sea!

Ya sabemos que un farmacéutico se tira cinco años estudiando, total, para qué... para hacer de dependiente de una tienda. Que no hacen otra cosa, ¿eh? ¿eh? Bueno, vale, resulta que no es fácil llegar a tener una farmacia propia. Que hay mucha mafia y eso. Cieeeeeeeeerto.

Eso quizás explica como, de manera muy similar a los notarios, nada más conseguir la titularidad de una farmacia, el farmacéutico o farmacéutica corre a comprarse una placa que dice Licenciada Sahuquillo Peláez de Sonseca.

Y, nada, después a tumbarse a la bartola, a poner unos aprendices, becarios o lo que sea a atender al personal y a ganar dinero a espuertas. ¡Envidia! El deporte nacional, amigos. Que, por cierto, muchas veces me he puesto yo a pensar en... qué tiene de deporte eso de la envidia. Yo no lo veo por ningún lado... O sea, la envidia, ejercicio no se puede decir que requiera... Vale, el ajedrez tampoco, pero bueno requiere algún tipo de actividad, aunque sea mental... De acuerdo, la envidia también exige una actividad mental por parte del envidioso... Aunque estés tumbado en el sofá en camiseta estilo imperio y con un bote de cerveza encima de la barriga, viendo la tele, y giras la cabeza y ves por el balcón como al vecino de enfrente le acaban de traer un televisor supermegagigagrande que le chorrean las pulgadas por las cuatro esquinas y encima con sonido mediahostiasurround... tienes que apretar un poco los dientes y hacer el esfuerzo mental para pensar “Joder, qué cabrón el Manolo, menuda tele que se ha comprao...” Bueno, vale, me has convencido, de acuerdo con eso de que la envidia es el deporte nacional...

Pues yo, qué quieren que les diga, soy envidioso... Me gustaría ser farmacéutico. Que la gente te tenga envidia, que te hable de usted, que te pidan tu opinión sobre si la aspirina es mejor que el nolotil si eres alérgico al Real Madrid y te duele el alma.

También me gustaría ser farmacéutico para llevar bata blanca todo el día y salir en un anuncio de detergente, explicándoles al mundo que es muy importante que la bata esté siempre blanca porque si no la gente que viene a comprar condones no se fía de la higiene del negocio.

Pero, para ser sinceros, lo más admirable de los farmacéuticos es su capacidad para entender la letra de los médicos. ¡Eso sí que tiene mérito! Cada vez que llevas una receta a la farmacia, una receta que has estado estudiando en tu casa durante horas sin entender ni papa, se la entregas al farmacéutico con una sonrisa de suficiencia y piensas “Venga, va, a ver si pillas el código da vinci, macho”... y antes de que la dejes encima del mostrador el tío lissssto va y te pregunta “¿Lo quiere en cápsulas o en grageas?” ¡Me cago en mis detritos yo siempre en grageas, joder! ¡La duda ofende! ¡Qué falta de profesionalidad!

Pero, sabeis por qué yo no puedo ser farmacéutico... Porque si lo fuera me haría llamar boticario y pondría un cartel fuera que diría “Aquí hay de todo, como en botica”, y, claro, luego tendría que montar unos grandes almacenes. Gracias por su visita. Que tenga un buen día.

Cuento apócrifo #2

Pulgarcito le dijo a Garbancito:
- No tienes ni media hostia.

lunes, 5 de junio de 2006

Cuento apócrifo #1

En el Purgatorio de Pulgarcito los cuentos terminan con las doncellas comiendo biomanán.

Murphy no tiene ni media hostia #2

Vuelve de la compra siempre con una copia de las llaves de casa en cada bolsillo.

Aforismo de todo a un euro #1

(Informamos a todos los ensobradores de azúcar que pueden hacer uso libre de todas las frases que aparezcan en esta sección)

El que siembra improperios, recoge medias hostias.

Rincón del poeta #2

Si yo tuviera una escoba
¡cuántas cosas barrería!
Mas si tuviera una aspiradora,
¿a qué aspiraría?
¿ein?