miércoles, 20 de septiembre de 2006

El origen de la expresión: las estadísticas están para romperlas

La expresión "las estadísticas están para romperlas" procede de un malentendido. Sí, es cierto. Su origen está en el desconocimiento, o más bien en el conocimiento sesgado, del idioma español por parte de un entrenador extranjero que vino a entrenar a uno de los equipos de nuestra liga hace unos años.

Sí, soy Zoran Coachovic. Y no es cierto eso de que todos los entrenadores yugoslavos nos parezcamos.Pero, vayamos por partes. En 1980, cuando el baloncesto todavía no había eclosionado en nuestro país, un equipo de segunda división, el Fajadores de Quintanar de la Orden, ante una mala racha de resultados cesó a su entrenador Lucho "Tronco" Zafra. Se decidió hace una apuesta muy fuerte para buscarle un sustituto y se contrató a Zoran Coachovic, quien en apenas dos semanas aprendió todo el castellano que llegó a saber en toda su vida.

Tras unas cuantas jornadas de transición, parecía que el juego de los Fajadores se estabilizaba, pero llegó el derby regional contra el Zafarrancho de Tomelloso. La primera parte del partido fue desastrosa para los intereses del Fajadores. Coachovic no sabía qué hacer y no paraba de prorrumpir en exabruptos tales como "Bloquea tonto haba", "Coge rebote mierda seca" o "Para para paraaaaaaa giliiiiiii". Sus jugadores parecían no entenderle.

Durante el descanso, estaba reflexionando sobre su posible retorno a su Yugoslavia natal cuando una empleada del club le trajo una hoja con estadísticas (que entonces se redactaban a mano). Coachovic apenas miró las estadísticas cuando, preso de una ira incontenible, empezó a hacer mil pedazos con la hoja que la acaban de entregar, al tiempo que gritaba "Estadísticas están para romper".

Según confesó años más tarde, se refería a que las estadísticas eran tan malas que lo mejor que se podía hacer con la hoja era romperla. Pero un atento cronista captó la frase y entendió que era un novedoso sistema de motivación procedente de la revolucionaria escuela plavi.

El caso es que no se sabe cómo, el Fajadores consiguió bordar una primorosa segunda parte y con ello remontar un partido que se había puesto muy cuesta arriba.

El mencionado periodista tituló su crónica del partido con un castellanizado "Las estadísticas están para romperlas", frase que dio la vuelta al mundo, y que, sacada de contexto, ha conseguido salvar a infinidad de deportistas y entrenadores que no tenían nada que decir en entrevistas y ruedas de prensa.

4 comentarios:

Aquel McKenzie dijo...

No te acostarás sin aprender un poco más, como dijo aquel.

anónimo dijo...

Boza cabezonnnnnnnnnnnnnnnnn!!!!!!

zama dijo...

Yo viví en el pabellón aquel Fajadores-Zafarrancho. No recuerdo la ruptura del papel de la discordia por parte de Coachovic, pero no olvidaré sus ojos inyectados en sangre.

Tartamundos Trotamudo dijo...

Gracias, zama... Es un privilegio contar con testimonios de primera mano.