lunes, 13 de mayo de 2024

Cursillo de autoayuda por fascículos. Fascículo 1.

 

Bienvenidos, lectores de Ínfulas, si los quedare, a esta nueva iniciativa perpetrada específicamente por el consejo de redacción de este su blog amigo para llenarse los bolsillos de moneditas ayudar a quien caiga por aquí a autoayudarse.

Definamos el término autoayuda como primer paso introductorio. Pues si no sabemos de qué estamos hablando tampoco podremos ponernos de acuerdo, al finalizar el cursillo, en si hemos logrado o no los objetivos que nos planteemos.

Por autoayuda entendemos "que yo me ayudo a mi mismo". Al escribir este cursillo de autoayuda yo, en tanto en cuanto redactor de estas líneas, me estoy ayudando a mi mismo.

El lector, con buen tino, se preguntará: "pero, ¿y yo? ¿y yo? ¿Yo también me puedo ayudar a mi mismo si leo y asimilo todos los párrafos que componen el texto del cursillo?" Mi respuesta no puede ser otra que "Probablemente sí". La cuestión está en el vocablo "asimilar", dado que el problema de la comprensión lectora avanza inexorablemente en los océanos de la sobreexposición audiovisual a la que somos sometidos en los últimos tiempos. Si no has entendido la frase anterior tienes un problema de comprensión lectora. Pero no cantes victoria, si lo has entendido o crees que lo has entendido, no tienes ninguna garantía de no tenerlo.

Por muchas y variadas razones, si al finalizar el cursillo, el lector lee un poco mejor, ya se habrá ayudado. Si termina la lectura de todos los capítulos y extrae la conclusión de que esto es sólo un divertimento y que cualquier tipo de autoayuda sirve únicamente para ayudar pecuniariamente al autor del texto, ya se habrá ayudado. Porque, entre otras cosas, este cursillo es totalmente gratuito.

El lector escéptico elevará una ceja, fruncirá el ceño, se llevará la mano a la barbilla y se rascará lentamente el mentón, al tiempo que se pregunta: "Si el cursillo es gratuito, ¿qué saca el autor del blog de todo esto?". Y yo aplaudiré su suspicacia y responderé con alegria: "Estamos en esto por el cachondeo, la broma y las risas".

¡Bienvenidos al cursillo de autoayuda por fascículos!

jueves, 17 de agosto de 2023

Estaba yo pensando...

¿Existe una aplicación tipo Shazam para identificar las frases famosas de filósofos o escritores?

martes, 21 de marzo de 2023

Sentado al sol #5

Sentado al sol recordaba, mientras los últimos rayos menguaban en el horizonte, el momento exacto en que la expresión "a punta pala" fue sustituida por "mogollón". Reflexionó sobre la diferente base poética de ambas expresiones. "A punta pala" tenía reminiscencias a aquellos tiempos en los que la abundancia podía venir dada a través del buen uso de las herramientas, del esfuerzo individual o colectivo, de la fuerza de voluntad. A cambio, "mogollón" sonaba a canción de los Inhumanos, a sudor revenido y grasiento, a copiosidad obtenida por un golpe de suerte. Definitivamente, estaba convencido de presenciar desde su silla de mimbre en la puerta del patio de su casa el crepúsculo, un crepúsculo.

viernes, 10 de marzo de 2023

Aforismo geológico

Las piedras son célebres por ser poco generosas.
Es harto probable que tú, amable lector, al leer este aforismo, te sientas decepcionado ya que no te ha parecido suficientemente didáctico ni te ha hecho reflexionar ni siquiera te ha arrancado un asomo de sonrisa.
Menos da una piedra.

martes, 31 de enero de 2023

El idiota, la luna, el dedo, el sabio

 Hay un proverbio oriental (esto es un pleonasmo, todos los proverbios son orientales) que dice que "cuando el sabio señala la luna, el idiota mira el dedo".

Al idiota nadie le ha explicado que el dedo sirve para señalar pero no tiene entidad por sí mismo. Es decir, no merece ser mirado, según los sabios. De todas formas, si el sabio usara su otro dedo índice (que sirve para indicar o para hacer glosarios de los capítulos de un escrito) para señalarse al índice al que quiere referirse, tendríamos todos un serio problema a la hora de identificar qué cojones quiere decir el sabio.

Los sabios están sobrevalorados y los idiotas infravalorados. Los idiotas pueden señalar a las cosas de las que quieren hablar con la mirada o con un leve giro de la barbilla.

En realidad, hablar de algo está sobrevalorado. La luna está sobrevalorada. Hay demasiadas opiniones, literatura, ciencia y leyendas sobre la luna. 

Al final no es más que un trozo de queso suspendido en el cielo.

Los dedos, en cambio, tienen mucha mayor utilidad. Y no se habla tanto de ellos como merecen.

Otro día hablaremos de la jerarquía y la reputación de los diferentes dedos de una mano y, por qué no, de un pie. O de ambos.

domingo, 29 de mayo de 2022

Memo: passwordle

La idea: dar una oportunidad a los hackers.
El concepto: el juego siempre vale la pena.
El trasfondo: todo riesgo tiene su precio.
La implementación: varias oportunidades para acertar la contraseña de acceso a determinado recurso; se nos indica, con código de colores, los caracteres acertados en posición y los caracteres que aparecen en la contraseña pero no en la posición correcta; si no acertamos la contraseña en el número estipulado de intentos el recurso se destruye.

lunes, 9 de mayo de 2022

El magistrado despistado

Como siempre, el magistrado fue muy disciplinado al exponer al testigo al cuestionario incluido en las diligencias previas.
Una vez concluido el interrogatorio, el juez se despidió, como solía, hasta el día de la celebración del juicio:
- Hasta la vista.
Sólo al levantar la cabeza diose cuenta de lo inadecuado de la fórmula al reparar en la evidente invidencia del testigo.

viernes, 8 de octubre de 2021

La doble vida de P.

La vida de P. era complicada pero podía lidiar con ella.

P. era marinero y agente doble.

Todo se fue al garete cuando le enviaron a una misión encubierta en cubierta.

jueves, 10 de septiembre de 2020

martes, 14 de abril de 2020

Caritas

Caritas en realidad no era una ONG vagamente relacionada con la Iglesia.

En realidad, era un emoticono que nació con la peor de las características con las que puede nacer un emoticono: la neutralidad.

No expresaba nada.

No es que no expresara "LA NADA", sino que directamente no expresaba nada. Era un emoticono que lo mismo servía para un roto que para un descosío, lo mismo para un toro que para un torero, lo mismo para un botón que para un ojal, lo mismo para una boca que para un ojete... Era tan versátil que era completamente inútil.

Pasó por la escuela de la vida de los emoticonos sin pena ni gloria, sin triunfos ni fracasos, sin alegrías ni tristezas, sin guerra ni paz...

Cuando le tocó salir a lidiar en los cajones de emoticonos de los teléfonos móviles de las personas, quedó relegado al fondo del armario, como ese calcetín desemparejado que nunca te pones porque no sirve de nada. A nadie, de momento y hasta que se ponga de moda porque algún futbolista despistado decide salir así vestido a una rueda de prensa multitudinaria, se le ocurre salir vestido con un solo calcetín. Nadie decide poner un mensaje con un emoticono que no sirve para expresar nada.

Así que, aunque Caritas no era un emoticono feliz ni desgraciado, su vida sí que lo era. Sobre todo, por falta de uso.

Hasta que un día vio un cartel de una película protagonizada por Nicholas Cage. Y se dijo "Esta es la mía".

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Regalo de Navidad

Había un barrio donde algunas sábanas tenían muy mala fama. Se trataba de las sábanas barriobajeras. 

sábado, 16 de febrero de 2019

Un juego, otro

Propongo al lector aburrido el siguiente juego.
Salga a la calle contando los pasos desde la puerta de su apartamento al portal exterior. Si el número de pasos es impar gire a la izquierda, si es par hágalo a la derecha.

Camine contando mentalmente el número de personas con  las que se cruza. Cuando alcance la primera esquina, si el contador refleja un número impar gire a la izquierda, si es par hágalo a la derecha.

Continúe así hasta llegar a un lugar en el que nunca haya estado.

Localice una cabina telefónica (esta es quizás la parte más difícil del juego) y llame a un teléfono al azar. Gimiendo, indique que se ha perdido y suplique que, por favor, pase alguien a recogerle.

(Juego basado en la lectura de "Invitación al tiempo explosivo. Manual de juegos", de Julián Lacalle y Julio Monteverde. Editado por Sexto Piso.)

Sentado al sol #4

Resultado de imagen de choca esos cinco
Como cuando conoció a la persona que conocía a un individuo que una vez se cruzó por la calle con otro tipo que resultó ser muy amigo de otro sujeto que había asistido a unas clases impartidas por alguien que, además de ser profesor, tocaba la batería en un grupo con otro fulano que cantaba y bailaba en un programa de televisión presentado por otro tío que una vez cenó con un personaje tremendamente famoso del que él mismo era un gran admirador. La frase salió sola: "El mundo es un pañuelo".

sábado, 26 de enero de 2019

Sentado al sol #3

O cuando conoció a la persona que se inventó la expresión "no hay más tutía", la cual, fue dotada por la naturaleza de un instinto maternal calculable en cero, con una vasta colección de hermanas, todas ellas muy fértiles y con unos morro tan grande y largo que rozaba la punta de sus zapatos, además de una tendencia a solicitar con demasiada frecuencia los servicios de aupair a la hermana soltera. Todo iba bien hasta que se hartó de los sobrinos y se largó a una isla desierta al Caribe.

sábado, 19 de enero de 2019

Sentado al sol #2

Como aquella vez que, creyéndose enamorado de una compañera de clase con la que había intercambiado unas pocas miradas y dos o tres sonrisas, caminó con determinación prusiana hacia el barrio donde vivía la chica con la intención de hacerse el encontradizo y declararle su amor. Pero aquel día el sol lucía en todo su esplendor y las gafas oscuras eran preceptivas, razón por la cual, cuando coincidió en la acera con el objeto de sus desvelos las miradas no coincidieron y no se pudo entablar conversación. Minutos después, en la parada del autobús, conoció a la mujer de su vida.