
El despertador de
Mediahostia le devolvió a un mundo en el que no quería vivir. No sólo por la insoportable resaca, era también volver a la dura realidad: el sueño del primer título del
Athletic en muchos años había durado sólo tres días de fiesta y desenfreno... pero al final se había terminado de manera abrupta.
Por si esto fuera poco,
Superpoco seguía en paradero desconocido y esta tarde
Ximenes-Escohombre les había convocado en el
Justo porque preveía que en la Plaza del Cedro iba a tener lugar lo que había dado en denominar
La Batalla de la Plaza del Cedro.
Así que
Mediahostia miró el reloj, vio que ya eran las dos, se pasó un agua por la cara y se fue a la
Cafetería Caché a por el menú del día... De puta madre: había fabada, lo mejor contra la resaca. Tras una siesta de esas con baba y todo en el mismo bar, se encaminó al
Justo donde empezó a pedir carajillos hasta que fueron llegando todos.
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Podemos decir sin temor a equivocarnos que el
Profesor Sanahuja les había vendido la burra a los
Hermanos Machancoses. Su
"temible" arma no era otra cosa que una bomba de cocacola con mentos con bombas fétidas adosadas. De muchísimos megatones, eso sí. Pero después de haberlo escuchado hablar de dicotiledóneas y partículas subatómicas, los mafiosos de
Benimaclet se esperaban algo más...
"científico". En cualquier caso, el plan ya estaba en marcha y ahora nada ni nadie los podía detener el
PEPDEM (Plan De Emergencia Para Dominar El Mundo). ¿Nada? ¿Nadie?
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Superpoco observaba la Tierra desde el
Mar de la Tranquilidad. Se encontraba la mar de tranquilo.
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Ximenes pedía silencio para hablar, pero con el ruido del bar nadie lo escuchaba... Se tuvo que transformar en
Escohombre para acojono de toda la concurrencia. Bastó una frase suya para poner en marcha el plan de contingencia diseñado la noche anterior:
"A POR ELLOS OEEEEEEEEEEEE, A POR ELLOS OEEEEEEEEEE, A POR ELLOS EEEEEEEEOOOOOOEEEEEEE!!!".
Mediahostia, melancólico, tuvo el presentimiento de que
Superpoco iba a ser el protagonista de la salvación de la Tierra. Tuvo un flashback larguísimo sobre todo lo que había vivido con
Superpoco (si queréis verlo, id
aquí y vais repasando los capítulos desde el primero hasta el último). Cuando volvió en si, estaba solo en el bar.
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Sento el Gros le dijo a
Sahuquillo:
"Tú mira por ahí y yo miraré por aquí."****
Mariano W. Wilkinson guiaba a
Ciriaco el Gandul, que portaba sobre sus anchas espaldas el mecanismo del
CPD (Cañón Pédito Dicotiledóneo). Vio un bocadillo de mortadela en el suelo y a punto estuvo de caerse con todo el equipo encima.
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"Esto ya está", comunicó via teléfono celular
Mariano W. Wilkinson a los
Machancoses, una vez hubo instalado el arma en el centro neurálgico de la
Plaza del Cedro.
- OK, dale al
Play.
- ¿Dónde está el
Play?
- ¿Que dónde está el
Play? Y yo qué coño sé... Espera que mando para allá a
Sanahuja y te lo explica...
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"Alto ahí, quedarse quietos o disparo",
Sento el Gros apuntaba encendido a
Wilkinson y
Ciriaco con un caliqueño.
Ximenes no había previsto la enventualidad de que fuese necesaria un arma digamos... más disuasoria. Justo en ese momento se incorporó al grupo
Melitón Machancoses que, en su inmensa hospitalidad, conminó a
Ciriaco a que le ofreciera un cenicero al señor
Sento. Este retrocedió y se tropezó con
Sahuquillo que venía acompañado de
Óptimo Bruno. Este lo vio claro:
"¡¡¡Hay que desventar las cocacolas antes de que sea demasiado tarde!!!".
Justo entonces llegó
Escohombre que se dirigió hacia toda velocidad a los depósitos de cocacola... Pero
Ciriaco, que había estado manipulando el cañón en busca de un cenicero accionó por error un botón que no sabía para qué servía pero tenía adherida una pegatina con
un triángulo verde apuntando para la derecha... Eso puso en marcha la máquina inexorable de destrucción (también conocida como
CPD).
Los 150 kg. de caramelos
Mentos se vertieron sobre los inmensos tanques de cocacola y empezaron a obrar una reacción de una efervescencia indomable... Las bombas fétidas ya no pudieron aguantar más y explotaron por vergüenza... ¡Era el fin!
Toda la Humanidad se iba a convertir en neoliberales con rizos engominaos...
Pero...
¡JUSTO EN ESE MOMENTO!, apareció
Mediahostia que tardo así como cinco segundos en hacerse cargo de la situación... Mucho tiempo, diréis... bueno, en realidad fue menos tiempo, pero pasó así como en cámara lenta... Se acojonó tanto
Mediahostia cuando supo qué estaba pasando que su miedo y sus tripas poco cuidadas ese día produjeron una reacción conocida (
¡EL SUPERPEDO INCENDIARIO!). Y resulta que este superpedo incendiario anulaba completamente los efectos del
CPD. El
Profesor Sanahuja, que en ese momento llegaba, hubiera podido preverlo si hubiese tenido más tiempo para sus experimentos, pero
"como aquí siempre vamos con el reloj pegao al culo".
La Humanidad, gracias a
Mediahostia, estaba salvada.
Horas después la Policía detenía a todos los componentes del
Clan de los Machacoses... Les esperaba una buena temporada en la
Penitenciería de Socuéllamos.
El
Supergrupo de Ximenes, como dio en denominar la prensa a nuestros
amiguitos del alma, estaba celebrando el éxito cuando llegó
Superpoco. Todos se quedaron anonadados cuando le oyeron decir:
"Creo que me voy a hacer budista".
(Fin de la primera temporada)