miércoles, 19 de noviembre de 2014

Las matemáticas del ladrón y el perdón

Si quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón, ¿cuántos años de perdón tiene el que roba a un ladrón que robó a un ladrón?

3 comentarios:

Bricd dijo...

Haciendo cuentas y de la vieja, para más henri; unos,a bote pronto, diez mil y un día. Tanto como a Lugo. Si tenemos en cuenta que eso se asemeja a condena perpetua pero que por buena conducta se reduce a cuarto y mitad, se queda en poco menos o el equivalente a libertad pues ni hay cuerpo que lo resista ni cien años calvos...Bueno, o algo así.
Aunque puestos a ser justos, ni el fin determina los medios, ni roma paga a traidores ni mafiosos.
Con esto lemas, lexemas y dilemas me encojo de hombros y repito: Si ladrón roba a ladrón es competencia desleal...Y eso conduce a la mafia a saldar cuentas.
Eso, a mandar...

Tartamundos Trotamudo dijo...

Brillante comentario, amigo Bricd.

Anyway, yo estaba más interesado en el punto de vista matemático de la cuestión, algebraico en concreto.

Establezcamos los siguientes asertos:
a = Bárcenas es ladrón
b = Yo robo a Bárcenas
c = Tengo 100 años de perdón
a y b implica c

Pero si añadimos estos asertos:
d = Pepe me roba a mi
e = Pepe tiene X años de perdón

Pero el caso es que X puede ser 100 elevado al número de relaciones de robo producidas. Digamos X = 100 elevado a i.

En ese caso, X = 100 para i=1, X=10000 para i=2, X=1000000 para i=3... y así sucesivamente.

Pero nada nos garantiza que esa fórmula sea correcta. Podría ser X=100*i, con lo cual X=100 para i=1, X=200 para i=2, X=300 para i=3...

Mas estamos suponiendo que la relación robar a un ladrón es transitiva, y no hay evidencia de que esto sea así.

De hecho, podemos demostrar que no es así si consideramos que si yo robo a Bárcenas tengo 100 años de perdón, pero si Bárcenas me roba a mi obtendría más perdón, con lo cual se fomenta la corrupción.

Quizás ese es el problema de este país. Que los corruptos quieren ganarse el perdón y no pueden parar de robar.

Bricd dijo...

Brutales deducciones, no por simples o enredosas, sino por precisar que de este animalario se deduce que: Violencia engendra violencia o, lo que es lo mismo, ley del talión.

Bucle que rabo muerde se queda sin cola ni pescadilla

Me tomo unas horas para comprobar tamaña ecuación paradójica que más por exacta suena a resbalón en alguna de las premisas. Aunque en su ontológico y siguiente argumento deduzco atisbos de cordura filosófica, aristotélica y sinfálica

Me voy al rincón de pensar, ahora vuelvo.
Saludos :|´