viernes, 27 de febrero de 2009

SPyMH18: Recapitulando

(Léase este capítulo tarareando mentalmente o silbando -los que no tengan mente- la sintonía de la mítica serie Enredo).

Superpoco era un peluche de Carabanchel que no se metía con nadie hasta que los malvados Melitones le pincharon. Y quien le busca le encuentra. Así que descubrió que tenía el superpoder del ¡SUPERGRITO REPELENTE! que invoca un vórtice y manda a los circunstantes a la isla de Lost.

Mediahostia era un pingüino de Barakaldo que trabajaba de butanero y un día los testigos de Jehová le cargaron tanto (lo cual tiene mérito en un butanero que está acostumbrado a recibir cargas) que le provocarón el ¡SUPERPEDO INCENDIARIO!

Un día, después de un Atlético-Athletic, Superpoco y Mediahostia se conocieron. Y se liaron a mamporros, pero luego se hicieron amigos y se emborracharon y descubrieron que, entre otros superpoderes, podían volar. Lo que pasa es que no podían controlar sus superpoderes absurdos.

Siguieron su vida cotidiana durante un tiempo pero Mediahostia ya no podía más y consiguió, tras una carta amenazante a los Reyes Magos, el superpoder de acertar la Lotería Primitiva.

Con el dinero ganado, pudo pagar la matrícula de Superpoco y la suya propia en la Escuela para Superhéroes ChurreríaElCanutoSusChurrosEnUnMinuto, regentada por un sórdido personaje conocido como Canuto.

Los métodos de el Canuto no convencen a Superpoco que, tras tener un extraño sueño abandona la escuela y se va a Barcelona donde se une con el lumpen y aprende que tiene un nuevo superpoder: ¡EL SUPERMASAJE DE LA VERDAD! gracias al cual se apunta su primer tanto, al conseguir desmontar una célula terrorista islamista.

Superpoco vuelve a Burgos, a la Escuela para Superhéroes ChurreríaElCanutoSusChurrosEnUnMinuto, con un plan. Convence al Canuto de que se deje hacer un masaje y este lo canta todo. Desafortunadamente, no graban la sesión. Pero gracias a las confesiones canuteras se enteran de que el personaje es un esbirro de los temibles Machancoses, que tienen un plan para acabar con el mundo.

Superpoco y Mediahostia inauguran la Escuela para Superhéroes Superpoco y Mediahostia.

(Más o menos, a grandes rasgos, esto es lo que ha pasado hasta ahora en la serie Superpoco y Mediahostia, una serie que algún día será semimítica)

jueves, 26 de febrero de 2009

El conceto es el conceto: ascensor


Ascensor: dícese del que coarta la libertad de expresión del basto, la espada, la copa o el oro.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Critícal música

(Cedemos este espacio a una amiga que quiere ganarse la vida como crítica musical, pero que no encuentra el lugar adecuado para que sus estupendos artículos vean la luz. Hoy nos regala esta gran crónica del concierto de anoche de Franz Ferdinand en Valencia, en el MTV Festival)

Franz Ferdinand, que tocaron sus temas de baile, hicieron vibrar al público, compuesto en su mayor parte por gente joven. Tocaron sus guitarras y, a veces, un teclado. El cantante Kapranos, llevaba camisa a cuadros, muy ceñida, y un flequillo que le quedaba muy bien. El otro que tocaba la guitarra lllevaba una camiseta a rayas demodé, pero también era muy guapo. Aunque yo desde donde estaba no los veía muy bien. El sonido iba y venía. La gente bailaba. El escenario era precioso. Hicieron un bis. Y al final del concierto todos se pusieron a tocar el tambor. La gente se fue a casa contenta porque al día siguiente había clase.

(Comparad con esta)

martes, 24 de febrero de 2009

lunes, 23 de febrero de 2009

viernes, 20 de febrero de 2009

SPyMH17: Intermezzo

Mientras el mundo se venía abajo...

Mientras los valores preconizados por los milenarios garantes morales de esta sociedad se desmoronaban...

Mientras el futuro de la Humanidad peligraba...

Mientras la economía temblaba y amenazaba con caer irremediablemente como un castillo de naipes que se basa en un cuatro de bastos...

Mientras los Machancoses amenazaban con hacerse con el poder del mundo...

Mientras el Valencia CF no veía el momento de pagar sus deudas...

Mientras los jueces se ponían en huelga...

Mientras Melody era abandonada por los Vivancos poco antes de las últimas pruebas para determinar el nuevo representante español en Eurovisión.

Mientras haya vida hay esperanza, sí, pero...

¿No tenían nada mejor que hacer Superpoco y Mediahostia que elegir el color de las cortinas de la nueva Escuela para Superhéroes Superpoco y Mediahostia?

jueves, 19 de febrero de 2009

Murphy no tiene ni media hostia

Una de las Leyes de Murphy dice algo así como:
Cuando pares de buscar algo, lo encontraras.


Plántale cara a Murphy, qué se ha creído. Al fin y al cabo, seguramente sólo era un tío bajito con bigote. Ojo, que no tengo nada contra los tíos bajitos con bigote, pero es que tienden a ser pesimistas.

La mejor forma de echar por tierra el enunciado que acabamos de citar es no empezar a buscar nunca nada. Así ni encuentras ni dejas de encontrar. A lo mejor, si no buscas nada, no pierdes nunca nada. Y, en todo caso, si buscas algo, no emplees nunca más de un segundo en buscarlo, así lo encontrarás en el segundo segundo. ¿Me sigues? ¡Claro, por eso vas segundo!

miércoles, 18 de febrero de 2009

lunes, 16 de febrero de 2009

viernes, 13 de febrero de 2009

SPyMH1x16: Back to the school

Cuando recibió la carta de Superpoco, Mediahostia, percibiendo el triunfo de su amigo como propio, corrió al despacho del Canuto con afán de restregarle al tirano director de la escuela la victoria del hijo díscolo. Pero quiso la mala fortuna, que el director, en aquellos momentos recibiendo una llançolà, le despidiera con cajas destempladas.

Pero el destino demostró ser un jugador travieso de dados (o algo), porque justo cuando Mediahostia volvía apenado del despacho del Canuto, se dio de bruces con Superpoco que había venido a visitarle. "¿Le has hablado de esto al Canuto?", fue su saludo. "No he pod...". "¡Bien!"

Y entonces le contó su plan.

Minutos más tarde, Mediahostia volvía al despacho del Canuto. "Mira quien ha venido a vernos" y entonces entró Superpoco.

Hablaron de vanalidades. Superpoco le dio las gracias a Canuto porque, según dijo, le habia ayudado a darse cuenta de que no se veía a si mismo sacrificándose lo suficiente como para llegar a ser un buen superhéroe y le confesó que había hecho bien en irse, porque gracias a ello había descubierto su verdadera vocación: los masajes.

"Soy muy bueno haciendo masajes. ¿Quieres que te haga uno?", fue la sorprendente proposición de Superpoco, que pilló al Canuto en fuera de juego.

Cuando el Canuto cerró la boca fue para aceptar, aderezando la respuesta con su habitual sentido del humor que-no-tiene-ni-puta-gracia. "Pero que sea con final feliz".

"Vale".

La ejecutora de la llançolà, que aún estaba por allí, no daba crédito (como Botín, ese personaje de ficción).

Ejecutó Superpoco una faena de un par de orejas y el rabo, valga el chiste malo. (Tiene que valer, esto es Ínfulas).

Según los planes de Superpoco, a los pocos minutos estaba Canuto cantando La Traviata por soleares. He aquí un breve resumen de lo que confesó:
- Canuto no era sino un sicario a sueldo de Melitón Machancoses que le había confiado la misión de mantener a Mediahostia y Superpoco fuera de circulación durante una temporada.
- Melitón Machancoses estaba trabajando con sus primos para desarrollar un arma superpotente que sirviera para dominar el mundo.
- Canuto nunca fue tan feliz como cuando regentaba la Churrería Canuto Sus Churros En Un Minuto.
- Canuto se llamaba así por su afición al parchís (?).
- Canuto era socio compromisario del Real Madrid.

Cuando oyó esto último, Superpoco ya no lo pudo aguantar más y emitió su famoso ¡SUPERGRITO REPELENTE! que provocó... bueno, en este caso, sólo dejó a Canuto en coma un par de meses, tiempo que aprovecharon nuestros superhéroes favoritos para acondicionar la...

jueves, 12 de febrero de 2009

miércoles, 11 de febrero de 2009

lunes, 9 de febrero de 2009

Aforismo de todo a un euro #78

De tanto escuchar con la que está cayendo, casi prefiero quedarme con la que está callando.

sábado, 7 de febrero de 2009

Fighting Temeraire

Canción: "Fighting Temeraire" (1987) de El Pecho de Andy

Cuadro
: "The Fighting Temeraire tugged to her last Berth to be broken up" (óleo, 1838) de J. M. W. Turner (1775–1851)

Instrucciones de uso:
Escuchar la canción al mismo tiempo que se lee su letra y se mira el cuadro.




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enarbolando una bandera de vapor
pesado avanza arrastrado en una luz
el fighting temeraire escupe un resplandor
de nubes de cobre y azul
roja reverberación
anegado de humedad
exhala su mascarón

tal vez atraque en un banco de sal
deslizándose en la turbamulta de su tibia soledad
el fighting temeraire esconde en su corazón
nubes de cobre y azul
grávida trepidación
la helada bruma
traspasada por el mar

el fighting temeraire
el fighting temeraire
el fighting temeraire
el fighting temeraire
el fighting temeraire
el fighting temeraire
el fighting temeraire
el fighting temeraire
...

miércoles, 4 de febrero de 2009

SPyMH1x15: Superpoco, la primera en la frente

Uno de los recortes de prensa acumulados por Superpoco. Fotocopiados y enviados a Mediahostia, quien todavía seguía lavando coches para el Canuto en la presunta Escuela para Superhéroes.

Rocambolesca historia desemboca en la detención de una célula peligrosa islamista
Autodesignado superhéroe, masajista con pies de cemento, salva la ciudad de un ataque terrorista
Por Baldomero Bis Bald (Barcelona)
Todo empezó en la Casa de Masajes Onan, regentada por el ciudadano turco Onan Dugluglu, en la que prestaba sus servicios como masajista José Antonio Orozco Comesaña, quien se autodenomina a sí mismo Superpoco. Todos los idicios apuntan a que en la citada casa de masajes estaba el cuartel general de la célula Alah Acá, que estaría planeando volar el Edificio Polla.

Inexplicablemente, la totalidad de los miembros del grupo, comandados por Onan Dugluglu, se entregaron a la policía, confesando todos sus planes, llorando como niños y prometiendo que no lo volverían a hacer. Todo con tal de no volver a ver a Superpoco. Según ha podido saber este corresponsal, Superpoco habría averiguado los planes del grupo terrorista gracias a unos superpoderes consistentes en hacerles un masaje con aceite de oliva virgen extra. El propio Superpoco confiesa que no sabía que tenía este superpoder. A continuación, víctima del miedo y el terror, el masajista habría exclamado ¡JOLINES! con un tono de voz tan irritante que los islamistas no lo pudieron soportar y corrieron despavoridos a entregarse a las autoridades, bajo la promesa de estas de obtener una orden de alejamiento de Superpoco.

Hay mucho loco suelto.


Junto al recorte, había una nota manuscrita del puño y letra de Superpoco:
¡MISIÓN CUMPLIDA!
¡LA PRIMERA EN LA FRENTE!