martes, 5 de mayo de 2009

Humor de ambulatorio

Conversación entre dos jubilados escuchada en la sala de espera de un ambulatorio:

- ¡Ché! Estoy preocupado...
- ¿Pues qué te pasa?
- Estoy preocupado... Tengo esta muñeca -y se señala la muñeca de la mano izquierda-. Tengo esta muñeca, que se me está hinchando...
- ¿Y?
- Y estoy preocupado porque pienso: "Ché, ¿que no tendré yo una muñeca hinchable y no me he enterado?"

2 comentarios:

Carmona Dixit dijo...

Si no fuera porque son dos jubilados (siempre hay que respetar a los mayores), diría que el señor tiene la muñeca hinchada porque no tiene muñeca hinchable...

Vaya, ya lo he escrito.

Bricd dijo...

Las ilusiones son siempre proporcionales al conflicto resultante entre ésa y la medida en que aumenta.
De los ilusos, y sólo en ellos, se reflejan los anhelos más supersticiosos que el hombre conserva a lo largo de su vida, o bajada, según sea el caso y la edad en la que se encuentre.
Es por lo tanto, no sólo óptica esa visión fantástica recibida en carnes propias; sólo que no es látex ni termoplástico posible. De ahí se deduce el martirio al que aún se aferra aquel que nunca las ha visto y sólo lo hizo de oídas. Una lástima.
Aún y así le queda una esperanza sublime: "La muñeca que hincha en edad avanzada sucumbe en rutina improductiva, finalmente desencadena reacciones inagotables de cansancio extremo" Tiempo estéril para la mente calenturienta de viejo verde
Eso... :)´